" La supervivencia del teatro: del convivio al espacio virtual"

el teatro se reinventa

Por: Mónica Pérez Gutiérrez

Las medidas de contención ante el Covid 19 tomadas por muchos países restringieron el acceso a diversas actividades culturales y artísticas afectando el sector teatral, que ya era vulnerable mucho antes de la pandemia debido a la falta de apoyo de las autoridades y el poco interés del público por asistir a espectáculos teatrales.

Emergencia cultural

Debido a la pandemia se han suspendido más de 8000 funciones culturales en todo el Perú. El 91 % de personas dedicadas a actividades vinculadas al teatro perdió sus ingresos económicos puesto que dependen de sus trabajos como artista independiente o gestor cultural; el 71% no está afiliado a ninguna AFP – ONP, 55% no cuenta con ningún tipo de seguro de salud, 43% de las salas se ubican en regiones y 71.8% en entornos urbanos. Además, con respecto al 2019 se han perdido un promedio de 4878 funciones y lamentablemente desde que se inició la cuarentena se ha registrado la muerte de 58 trabajadores de las artes y las culturas.

Ante esta realidad, el pasado 14 de julio la Red de Salas de Teatro y Espacios Alternativos del Perú, el Movimiento de Grupos de Teatro Independiente del Perú, el Movimiento Independientes de Artes Escénicas del Perú y la Red de Creadores y Gestores Culturales Independientes, articuladas en el Espacio Inter Redes junto a más de 200 organizaciones expresaron su disconformidad frente a las acciones tomadas por el Estado frente a esta emergencia cultural y presentaron públicamente propuestas de lineamientos para protocolos enfocadas en la reactivación económica del sector.

Las medidas diseñadas por los colectivos responden a las normas sanitarias y cuenta con cuatro etapas. La primera, consiste en el acondicionamiento de las instalaciones. La segunda, tiene como objetivo la realización de ensayos a puerta cerrada manteniendo la distancia correspondiente entre los y las artistas. La tercera, impulsa funciones en espacios abiertos e itinerantes y finalmente, la cuarta etapa, promueve las funciones en espacios cerrados, pero con la mitad de aforo permitido.

Con estas iniciativas exigen que el Ministerio de Cultura elabore de manera urgente el protocolo de reactivación del sector y es que las y los trabajadores de las artes no solo se han visto perjudicados económicamente sino también han interrumpido sus procesos de formación, investigación, producción y promoción en diversas áreas artísticas.

Respuestas desde el Estado

La estabilidad económica es un punto clave para la subsistencia de los espacios culturales que buscan permanecer activos a pesar de la crisis.

Así, el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Industrias Culturales y Artes y la Dirección General de Patrimonio Cultural, publicó las bases de las líneas de apoyo económico para las personas u organizaciones culturales que se han visto afectadas durante el Estado de emergencia a causa del COVID 19. Estos apoyos se encuentran en el marco del Decreto de Urgencia N° 058-2020, mediante el cual se asignan 50 millones de soles para mitigar los efectos socioeconómicos en el sector. Para la formulación de los lineamientos y las bases se recogieron aportes, opiniones y propuestas del sector cultural, a través de las 59 mesas de diálogo que se desarrollaron durante tres semanas y que convocó a más de 1,400 trabajadores culturales y portadores del patrimonio inmaterial de las veinticuatro regiones del país.

Así mismo, el 21 de julio, el Poder Ejecutivo aprobó la primera Política Nacional de Cultura en la historia del Perú, que orientará e integrará durante los próximos diez años la intervención del Estado en materia cultural, con el propósito de generar las condiciones para el adecuado ejercicio de los derechos culturales de los peruanos y peruanas además de posicionar a la cultura como un elemento fundamental para fortalecer la democracia e impulsar el desarrollo del país.

Sin embargo, la realidad muestra que se necesitan mecanismos de articulación desde y para las regiones. “Existe muy poca articulación entre el Ministerio de Cultura con las diversas realidades culturales existentes fuera de Lima”, así lo refiere Cynthia Cienfuegos, gestora cultural, quien además señala que la falta de conocimiento de las dinámicas culturales de cada territorio ha sido uno de los principales obstáculos para tomar medidas a tiempo que se ajusten a las necesidades del sector cultural y artístico en las provincias.

El sector teatral en Cajamarca

Un gran número de artistas se han aventurado a crear obras pensadas para ser mostradas en las diferentes plataformas digitales además de la publicación de obras grabadas anteriores a la pandemia en los propios espacios teatrales. Se está estableciendo una relación muy particular entre el teatro como disciplina artística y las nuevas tecnologías digitales y audiovisuales.

En Cajamarca, los grupos de teatro, poco a poco se van adaptando a estas nuevas formas a fin de continuar con la actividad teatral. Así, Darlin Quispe, integrante de Cierto Consenso, agrupación teatral formada en 1996, comenta que para el mes de marzo tenían previsto el estreno de la obra “Ladran, che” de Carlos Alsina y que fue postergada por la pandemia.

Por su parte, el grupo algovipasa'R, quienes ya tienen 39 años de actividad teatral tuvieron que suspender los espectáculos de colectivos teatrales locales y nacionales programados para este año, así como el estreno y reposición de sus propias producciones teatrales y la realización de talleres de formación los cuales se desarrollaban en su sala de teatro ubicada en el CC Open Plaza y que desde que inició la cuarentena hasta hoy se mantiene cerrada. Frente a esta emergencia cultural, Henry Manosalva, director del grupo refiere: “En Cajamarca no existe gente que viva solo del teatro sin embargo en otras ciudades hay muchas personas dedicadas al teatro que la están pasando muy mal pues esta actividad es su único sustento”.

Las y los artistas no solo tratan de mantenerse activos con transmisiones en vivo de espectáculos teatrales sino también con el desarrollo de talleres para todo público, charlas, entre otras actividades. De esta manera, el grupo teatral Cierto Consenso se encuentra trabajando en la producción de conversatorios referidos a temas teatrales que serán difundidos por medio de su canal de You Tube con el objetivo de generar espacios de crítica y análisis enfocados en el quehacer teatral; en tanto los y las integrantes de algovipasa'R aprovechan este tiempo de aislamiento social para capacitarse y seguir aprendiendo a través de las plataformas virtuales.

Ambos mantienen la esperanza de volver a los espacios físicos: “El teatro es el convivio. Es el contacto con el público. Pero, ante esta situación es momento de empezar a reinventarse para sostener la actividad teatral” enfatiza Henry Manosalva. Él es contundente en señalar que el teatro no es una opción de entretenimiento sino un espacio de reflexión y análisis.

Tanto Darlin como Henry coinciden que en Cajamarca siempre ha existido un gran vacío con respecto al acceso de formación y capacitación de los y las artistas. Además, Darlin Quispe, menciona que no existe un apoyo real del Estado ni de los gobiernos locales porque no consideran al teatro como un bien necesario y se minimiza la actividad teatral pero también hace un llamado a la unión de colectivos teatrales con la finalidad de unir fuerzas para sacar adelante el teatro en Cajamarca. “Hay mucho entusiasmo, pero se necesita compromiso y responsabilidad por parte de cada integrante de los grupos de teatro” enfatiza.

 

Artículo publicado en El Nuevo Diario de Cajamarca en julio de 2020